
"¿Por qué van tan deprisa? ¿De qué sirve correr tanto? El señor Linh recuerda el ritmo de las carretas tiradas por búfalos, su sereno balanceo, que a veces te hace adormecer y a veces soñar despierto, y el paisaje, que cambia con lentitud, una lentitud que permite mirar el mundo realmente y ver los campos, los bosques y los ríos, y hablar con quienes te encuentras, escuchar su voz..."
Del libro
La nieta del señor Linh, un regalo de mi amiga María.
Plaza Mayor, Madrid.